Melina es una de las tantas perras que la gente tiene en su casa mientras es cachorra y luego cuando no quiere más la deja suelta para que se vaya. Fiel a sus dueños Melina no se iba del frente de su casa. Le dijimos a su dueña si quería que la castremos así dejaba de parir y nos dijo "por mi llévensela porque hace mucho que no la queremos más"Cuando pudimos agarrarla estaba en celo mordida por una jauría de perros que la seguían.
Es súper agradecida y cariñosa, es de tamaño mediano. La mordedura de su cara ya se curó, esperemos que alguien pueda cicatrizar el desprecio y mal trato que recibió en su vida. A eso apostamos.
Ref. Mirna