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Dos nuevos atropellados: la indiferencia de los culpables de causar tanto dolor
La mayoría de los casos que nos llegan o rescatamos son perros atropellados. Algunos quizás por accidente, otros por considerarlos “cosas“ y directamente pasarle por encima sin ningún respeto.
Muchos de ellos quedan paralíticos, fracturados, descaderados sufriendo muchísimo dolor incluso agonizando hasta la muerte.
Nico tiene fractura de cadera y está vivo.
La siberiana atropella en Barrio Pompeya no tuvo la misma suerte: tuvimos que dormirla porque tenía la columna partida en dos pedazos. Sufrió mucho: estaba tirada en el cordón, dura de tanto dolor. A ella no pudimos salvarla. ¿Hasta cuando van a tener que soportar la indiferencia de los cobardes ante tanto dolor?. Atropellar un animal y seguir de largo es un acto de maltrato y crueldad y debería ser penalizado.
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