|
Pepe mejora lentamente
Cuando rescatamos a Pepe era imposible tocarlo, una vida difícil de maltrato e indiferencia hizo que su única posición ante cualquier ser humano sea defensiva. Hoy Pepe es otro perro. Es cariñoso, dulce, educado y jamás nos volvió a mostrar un diente. Su mirada cambio. Poco a poco se recupera de una profunda herida en la pata donde se le veía hasta el hueso.
|