Nuestra Asociación, a la que todos llamamos elípticamente San Roque, surgió cuando Hilka de Lezica, con una profunda pena por los padecimientos de los animales abandonados, se entregó a proteger muchos de ellos en un depósito de ferrocarril en Catalinas Norte, conjuntamente con María F. de Jacovella y Élida Unanué.  Este grupo de personas se incrementó al igual que el de los animales y en un momento dado llegaron a ser 23 personas y alrededor de 200 perros y 100 gatos a proteger.  Decidieron organizarse bajo la presidencia de Miguel Ballesteros y constituyeron una entidad que pusieron bajo la advocación de San Roque de Montpellier dado lo que él significa y a la que denominaron Asociación San Roque para Defensa de los Animales.
La Inspección de Justicia reconoció legalmente a esta Asociación como una entidad sin fines de lucro y el 14 de abril de 1955 le otorgó personería jurídica bajo el número 3505/3.  Previamente en 1954 intervinieron, con el apoyo y asesoramiento del legislador Dr. Benítez en la promulgación de la ley 14.346 sobre la protección de los animales.
Pasado un tiempo fueron desalojados del predio que ocupaban y Ana King de Williams, en conocimiento del trágico fin que aguardaba a los asilados que iban decididamente de vuelta a la calle, compró un terreno de una hectárea en José C. Paz que les cedió para que los animalitos tuvieran un hogar y que es hoy el asiento del Refugio.